Precisamos qué cubre cada certificación, cómo se documenta la conformidad y qué condiciones aplican a la entrega de equipos en obra.
Cada equipo sale con un certificado de conformidad que indica la norma aplicada, el lote de fundición y los ensayos realizados. La certificación no es un sello genérico: detalla la presión de prueba, el material del cuerpo y el tipo de accionamiento verificado en banco.
Antes del despacho, cada válvula se somete a una prueba hidrostática al 150% de su presión nominal y a una prueba neumática de estanqueidad del cierre. Los resultados se registran en un acta individual que acompaña al equipo y queda archivada en nuestro laboratorio.
Las válvulas se embalan con tapas protectoras en los extremos y se fijan sobre pallets para evitar golpes durante el traslado. En obra, recomendamos mantenerlas en posición vertical, bajo cubierta y con los extremos sellados hasta el momento de la instalación.
Cada entrega incluye el certificado de conformidad, el acta de prueba hidrostática, el plano dimensional y la guía de instalación. Para proyectos que lo requieren, también emitimos la declaración de materiales según la especificación solicitada en la orden de compra.
Comentarios de ingenieros y responsables de mantenimiento que trabajan con nuestras válvulas en plantas de bombeo y redes de distribución de agua potable en Uruguay.
Instalamos las válvulas de compuerta en la ampliación de la red de Canelones. El ajuste de las bridas fue exacto y no tuvimos que rectificar ninguna tubería. Llevan dos temporadas sin una sola fuga en las juntas.
El protocolo de mantenimiento que nos entregaron con el lote de válvulas de retención nos ahorró una parada de planta. Las empaquetaduras se cambiaron en el plazo previsto y el vástago no presentó desgaste anormal.
Para el proyecto de sustitución de tuberías de alta presión en Montevideo, necesitábamos componentes que cumplieran la norma ISO 5208. La documentación de conformidad llegó completa y los ensayos de estanqueidad se hicieron en el taller antes del envío.
La respuesta del equipo técnico fue directa: nos confirmaron la presión nominal y el material del cuerpo según el diámetro que manejábamos. No hubo que esperar semanas por una especificación ambigua.
Usamos sus válvulas de mariposa en una estación de regulación de presión. El accionamiento manual responde bien y el mantenimiento preventivo es sencillo: basta con la inspección visual y la lubricación periódica del eje.