Precisamos algunos términos y condiciones que suelen generar dudas al momento de especificar válvulas y tuberías para redes de distribución. Estas definiciones ayudan a alinear criterios técnicos antes de una cotización o un pedido.
Nuestras válvulas de compuerta se fabrican para rangos de presión nominal que van desde PN10 hasta PN40, según la norma ISO 5208. Esto cubre la mayoría de las redes de distribución de agua potable en Uruguay, donde las presiones de operación rara vez superan los 16 bar. Para proyectos con requerimientos superiores, se evalúa cada caso con el cálculo hidráulico correspondiente.
Trabajamos con ambos materiales, pero la elección depende del diámetro y del fluido. Para diámetros de 50 mm a 300 mm usamos fundición dúctil GGG-50, que ofrece buena resistencia a la corrosión en redes de agua. Para líneas de mayor diámetro o con requisitos de soldadura en obra, recomendamos cuerpos de acero al carbono WCB. En la ficha técnica de cada equipo se indica el material exacto y su norma de referencia.
Que los materiales en contacto con el fluido cumplen con los requisitos de la norma DVGW y no liberan sustancias que alteren la calidad del agua. Esto incluye el revestimiento interior de la válvula, las empaquetaduras y los asientos. Todos nuestros modelos para redes de agua potable incluyen certificado de aptitud sanitaria, que se entrega junto con la documentación del lote.
Sí, podemos suministrar bridas, juntas y tornillería como parte del conjunto, pero cada componente se especifica por separado en el pedido. Las bridas se fabrican según la norma ASME B16.5 para conexiones de 150 lb y 300 lb. Si el proyecto requiere soldadura a tope, indicamos el bisel y el procedimiento de soldadura recomendado para cada espesor de pared.
Para una oferta precisa necesitamos el diámetro nominal, la presión de trabajo, el tipo de fluido y la temperatura de operación. También es útil conocer si la instalación es enterrada o en superficie, ya que esto define el tipo de revestimiento exterior. Con esos datos, nuestro equipo técnico prepara una ficha con la selección de materiales y las normas aplicables, sin comprometer plazos de entrega.
No realizamos tareas de instalación, pero sí brindamos asistencia técnica durante la puesta en marcha. Esto incluye la verificación de torque en las uniones, la prueba de estanqueidad y la revisión del sentido de cierre. El soporte se coordina con el responsable de obra y se documenta en un informe que queda como respaldo del proyecto.
Respuestas directas sobre selección, instalación y mantenimiento de componentes para redes de distribución de agua. Sin tecnicismos innecesarios, con el detalle que un operador o proyectista necesita antes de tomar una decisión.
La válvula de compuerta se usa para apertura o cierre total del flujo, con mínima pérdida de carga cuando está completamente abierta. La de globo permite regular el caudal de forma más precisa, aunque genera mayor resistencia al paso del agua. Para redes de distribución donde se necesita aislar tramos, la compuerta es la opción habitual; para control de caudal en derivaciones, la de globo responde mejor.
Depende de la altura del sistema y de la presión estática en el punto más desfavorable. En redes urbanas típicas de Uruguay se trabaja con presiones de servicio entre 4 y 10 bar, pero los picos transitorios pueden superar ese rango. Por eso se recomienda elegir componentes con una presión nominal al menos 1,5 veces la presión máxima esperada. Para proyectos específicos, el cálculo hidráulico define el valor exacto.
El diámetro se define por el caudal máximo que debe transportar el tramo y la velocidad de flujo admisible. Para agua potable se busca una velocidad entre 0,6 y 1,5 m/s, evitando tanto la sedimentación como el ruido y la erosión. Con esos dos datos, la fórmula de continuidad da el diámetro mínimo. Luego se verifica la pérdida de carga con la fórmula de Hazen-Williams o Darcy-Weisbach según la norma que aplique al proyecto.
La frecuencia depende del tipo de válvula y de la agresividad del agua. Como regla general, una inspección visual cada seis meses y una prueba de estanqueidad anual. En sistemas con agua dura o con sólidos en suspensión, conviene acortar esos plazos. El mantenimiento preventivo incluye limpieza del asiento, verificación del vástago y reemplazo de empaquetaduras cuando presentan desgaste visible.
El hierro fundido es más económico y resistente a la corrosión atmosférica, adecuado para agua potable a presiones moderadas. El acero al carbono soporta presiones más altas y temperaturas extremas, pero requiere protección anticorrosiva adicional. Para infraestructura de distribución de agua en condiciones normales, el hierro fundido con revestimiento interior epoxi es la opción más equilibrada en costo y durabilidad.
En Uruguay se exige el cumplimiento de normas UNIT para instalaciones de agua potable, además de estándares internacionales como ISO 5208 para pruebas de estanqueidad y ISO 5752 para dimensiones de montaje. Para proyectos financiados con organismos multilaterales, suelen pedirse certificaciones ASTM o EN. La documentación de conformidad debe acompañar cada lote entregado y quedar archivada por el operador de la red.